Las toallitas higiénicas que nos ofrece la industria están hechas con componentes químicos perjudiciales para nuestra salud, tales como: pulpa de papel blanqueada, gel absorbente (poliacrilato), polipropileno no tejido, polietileno, poliéster. Los compuestos químicos de los tampones son: algodón, rayón, poliéster, polipropileno, polietileno.

La pulpa de papel es blanqueada por ingredientes como el cloro y en ese proceso industrial se genera como un subproducto las “dioxinas”, contaminante orgánico muy presente en el medio ambiente, sobre todo en manufacturas de algodón convencional (por el uso de herbicidas y pesticidas cancerígenos).

Las dioxinas son los residuos de incineración en los procesos industriales y no sólo están en los “productos femeninos”, sino también en la mayoría de los productos que utilizamos, como por ejemplo: el papel higiénico, los pañales, las servilletas, los pañuelos desechables, etc. Las dioxinas son disruptores endocrinos que afectan el metabolismo y rompen el estrógeno, la hormona que regula nuestro ciclo menstrual, el crecimiento y expulsión del endometrio y muchas otras cosas más.

El gel absorbente está compuesto por policrilato, compuesto químico utilizado como aglutinador con fuertes características abrasivas. Éste influye en el ph de la vagina.

El polipropileno y polietileno son subproductos derivados del petróleo, se encuentran en los revestimientos de las toallas higiénicas y envases, evitando que circule el aire, lo cual sube la temperatura de la zona, generando el ambiente perfecto para la formación de micromundos bacteriosos, hongos y malos olores.

El poliester (hecho a partir del petróleo) y el rayón (fibra que aumenta la capacidad de absorción) produce alteraciones hormonales. La picazón que sienten algunas mujeres al usar estas toallitas se debe a hongos que proliferan por todos los componentes y materiales usados en ésta.

¿Por qué usar Toallitas de Tela y/o Copa menstrual?

Son muchas las razones, comencemos por la ecología:

Una mujer utiliza entre 13.000 y 16.000 unidades descartables, sean tampones o toallitas, en su vida.

Las cuales demoran alrededor de 500 años en degradarse.

En Argentina se producen 10.000 toneladas de pasta fluff para toallitas y tampones a partir del desmonte de la Selva Misionera.

¿Son suficientes estos números?

Por otro lado son más económicas, si bien al principio es una inversión…ya las tenés por muchos años y no tenés que gastar todos los meses en toallitas/tampones.

¿Sacaste la cuenta de cuánto gastas por mes?

Otra razón bien importante es tu salud menstrual:

Las toallitas y tampones están fabricados con químicos tóxicos y derivados del petróleo que afectan tu salud vulvar y endócrina. Entre tantos son: polipropileno y polietileno derivados del petróleo, la pulpa es blanqueada con cloro, lo cual genera dioxinas, rayón, entre otros.

Estos químicos, además de pesticidas, perfumes, geles, suben por tu torrente sanguíneo.

No solo afectan el Ph de tu vulva y vagina, sino también tus hormonas porque algunos de estos componentes son disruptores endócrinos.

Conecta con tu sangre:

Nuestra sangre es medicina, es sagrada, no es desecho. Nuestra menstruación es junto con el parto las únicas formas de derramamiento de sangre sin heridas, sin violencia.

Por mucho tiempo la madre tierra recibió nuestra sangre como ofrenda, las mujeres acostumbraban sangrar juntas reunidas en carpas rojas, aprovechando el momento para conversar, danzar, meditar y ofrendar su sangre medicina a la tierra. Nuestra sangre, nuestro líquido sagrado contiene toda la información de nuestro linaje, nuestra historia, nuestro ADN.

Al utilizar tampones o toallitas no solo perdemos el contacto con la sangre, que es absorbida por estos medios y casi que no la vemos en su verdadera naturaleza sino que también la desechamos junto con esos productos como si fuera basura.

Nuestra sangre es lo que nos muestra todos los meses que somos cíclicas, que somos naturaleza, a través de ella nos limpiamos y también con su color, textura, olor podemos saber cómo está nuestro organismo.

Tenemos que recuperar el contacto con nuestra sangre.

¿Copas o toallitas?

Ninguna es mejor o peor sino que son distintas. Yo uso las dos dependiendo de lo que sienta usar en ese momento, si estoy en casa o viajando, etc.

Las toallitas necesitan un cuidado distinto que la copa y podés usarla si estás fuera de tu casa ya que simplemente las cambias y las guardas en un estuche hasta que cuando regreses a tu casa puedas ponerlas en remojo.

La copa en cambio vas a necesitar un baño donde vaciarla y lavarla con agua y volver a colocar. Podes usarla un máximo de 12hs seguido. Los baños públicos no son muy cómodos para esto.

Las copas sólo se esterilizan antes y después de tu sangrado, dejándola hervir no más de 3 minutos en agua y la guardás en el contenedor de tela de algodón respirable.

La manera en que ves la sangre es distinta en las toallitas que en las copas pero siempre es mucho mejor que en los desechables.

Particularmente lo que me gusta de la copa es que puedo ver el volumen de sangre que menstrue y luego esa sangre puedo utilizarla para hacer arte menstrual.

Podés también diluir la sangre en agua para usarla para regar tus plantas ya que es un poderoso fertilizante natural, que contiene oxígeno, nitrógeno y hierro. Tus plantas crecerán muy fuertes y frondosas! Hace la prueba!

La sangre de las toallitas también podés usarla para regar tus plantas, cuando las dejás en remojo (no por mucho tiempo y siempre en agua fría) esa sangre diluida podes usarla para regar tus plantas.

Una vez que dejaste las toallitas en remojo para que la sangre se diluya podés lavarlas a mano o ponerlas al lavarropas. Así de simple!

Importante sobre la copa:

No es como un tampón ya que se inserta en la mitad del canal vaginal y si no la colocás bien podés tener algunas pérdidas. Lleva tiempo, es un proceso, no te desanimes!

Lo mejor para saber si está bien colocada es hacerla girar 360°y con tus dedos palpar para darte cuenta de si está completamente abierta o hay alguna parte que está aun doblada hacia adentro. Si es así lo que yo hago es sacarla y volver a colocar.

Puede ocurrir que la copa suba y te sea dificultoso sacarla, haz fuerza como pujando,  y la copa va a bajar.

El cabito no es para tirar de él como cuando sacas un tampón! Cuidado!

Para sacar la copa tienes que crear vacío, es decir primero introduce un dedo o dos presionando la copa y así permitiendo que ingrese aire rompiendo el vacío y ahí si puedes sacarla. Podés lastimarte si querés sacarla sin romper el vacío antes.