Los pechos son parte de los órganos sexuales, su función no es solo amamantar, proporcionar el mejor alimento a nuestras crías, sino también generar placer.

Existen tantos pechos en el mundo como mujeres, lo mismo que la vulva.

Lamentablemente muchas mujeres no se encuentran felices con ellos y desean realizarse una cirugía. Las campañas de belleza, el ideal de los senos perfectos para nuestra cultura; redondos, iguales, erectos induce a mujeres a creer que los suyos no están bien. Tener pechos pequeños o que no sean erectos tal vez haga sentir a muchas mujeres no cómodas con ellos.

¿Sabías que hay pechos de todos los tamaños y formas, lo mismo que los pezones? La mayoría de nosotras tiene un pecho ligeramente más pequeño que el otro. Además de que se transforman, durante la pubertad, durante tu ciclo menstrual, en la gestación, lactancia y la menopausia.

¿Cómo son los tuyos? ¿Los observás? ¿Los acaricias? ¿Tocas y te das placer a vos misma? ¿Tienen algún nombre? Los mios están ligeramente separados y hacia los laterales, con el tiempo comencé a amarlos como son y los apodé con amor “mis limoncitos”. ¿Los tuyos cómo se llaman?

 Aceptar nuestros pechos es aceptarnos a nosotras mismas, amarnos.

Justamente ellos se ubican en el centro energético del cuarto chakra (Anahata), cerca del corazón. Pabla Pérez San Martín señala:” Cuando el corazón se carga de emociones negativas, es en los pechos donde se acumulan la pena, el dolor y las angustias”.

Ellos tienen que ver con el dar y recibir amor, con nuestro amor propio. No sólo con nutrir a los demás sino cómo nos nutrimos a nosotras mismas, cómo somos nuestras propias madres. De aquí nuestra confianza, autoestima y merecimiento.

Según Zulma Moreyra: “Reprimir las emociones o expresarlas de manera violenta puede producir problemas en las mamas; por lo que es importante validar nuestras emociones y aceptarlas”.

La falta de amor propio genera vínculos dependientes, apego a vínculos que no son sanos, sentimientos de lástima en vez de compasión.

En épocas remotas los pechos simbolizaban la abundancia y el sustento de la naturaleza, eran el símbolo de lo sagrado femenino. ¿Cómo te nutrís y sustentás a ti misma? ¿O siempre el sustento y prioridad es hacia los demás dejándote de lado?

A nivel energético nuestras mamas son emisivas al igual que los ovarios y a diferencia del útero que es receptivo. Los pechos están conectados con nuestros ovarios, al estimular los pechos estimulamos los ovarios, es decir nuestra creatividad.

Te invito a realizar un autoexamen de mamas todos los meses, luego de la menstruación ya que los pechos están al mínimo de su tamaño y es más fácil detectar algún bulto extraño.

Que no sea tu ginecóloga la que te examine una vez al mes.

También te invito a masajearlos y así conectar con el amor propio.

El masaje beneficia tu salud, ya que mejora tu autoestima, la energía sexual, tu ciclo menstrual. Es brindarte autocuidado y amor. Es ser tu propia madre.

Aquí te comparto un video sobre masajes: